Tengo al jazz como epicentro artístico, una suerte de piedra angular desde donde empiezan a tomar forma las ideas que se van creando en mi mente, así como todas las influencias musicales que provienen desde diversos puntos cardinales. Obviamente, ingredientes como estudio, preparación, investigación, honestidad, humildad y mucha entrega son imprescindibles.

Y así camino, buscando nuevas rutas.

Así vivo.